Infertilidad

Segunda visita a la Seguridad Social

El 15 de marzo teníamos la segunda visita en la Seguridad Social, esta vez con ecografía (alucinante el ritmo de la Seguridad Social, después de tanto tiempo ahora teníamos la primera eco, cuando por privado ya habíamos un montón de pruebas, 2 IAs, el legrado…).

En la Seguridad Social ya sabían que estábamos haciendo tratamientos por privado (les dijimos que el embarazo lo conseguimos a la primera IA y no a la segunda, por si acaso esto nos “descontaba” opciones de acceder a IAs; no nos gusta mentir pero ninguna de esta información tampoco es accesible públicamente). Sabían que habíamos tenido un embarazo y un legrado por lo que íbamos un poco más tranquilos a esta visita. Lo que no sabían, y les contamos, es que desde la última visita a Padme le hicieron la histeroscopia correctiva, y que de hecho se encontraba en el periodo de recuperación de la intervención (aparentemente no había inconveniente en hacer igualmente la ecografía).

Revisaron todos los nuevos resultados que les aportamos, tanto mi FISH alterado como las análisis de trombofilias de Padme, y según el médico, todo parecía bien y podíamos empezar con un ciclo de Inseminación Artificial después que yo haya ido a andrología en Puigvert para que valoren mi situación. Aparentemene, según este médico, el FISH tiene poco valor porque la muestra analizada es muy pequeña (muy pocos espermatozoides) y en mi caso particular la alteración es demasiado pequeña como para ser significativa. Nos dijo que él intentaría una nueva IA aunque entendía que en Dexeus nos propusieran hacer FIV + DGP porque ellos hacen dinero con esto.

La verdad que creo que este médico tenía parte de razón. En Dexeus nadie me supo explicar con suficiente detalle el análisis FISH, ni cuál era la población control, ni si la alteración era muy grande o no. Me parece casi una “excusa” para podernos mandar a hacer FIV + DGP. Por otro lado, le pregunté al médico de la Seguridad Social qué ocurriría si, después de provar varias IAs en la Seguridad Social, teníamos repetidos abortos. No me supo contestar.

Por ese motivo vamos a seguir con los planes en Dexeus (es decir, de probar con FIV + DGP) e igualmente no descartaremos los tratamientos en la Seguridad Social hasta que básicamente se enfaden con nosotros o nos digan que no los podemos hacer. Yo tengo la visita con andrología el 18 de mayo y la semana siguiente tenemos la visita de nuevo en el Sant Pau para programar el primer ciclo de IA por la Seguridad Social. Puede ser que para entonces ya tengamos en marcha el ciclo de FIV y por lo tanto tengamos que inventarnos alguna excusa para intentar no perder las oportunidades que tenemos en la sanidad pública.

Anuncios
Infertilidad

Positivo

Era una mañana de viernes, 7 de octubre de 2016. Justo me había terminado de duchar y me disponía a empezar el trabajo. Tanto Padme como yo tenemos la suerte de poder trabajar los viernes desde casa, que no sólo permite trabajar de forma más cómoda (y muchas veces más productiva) sino que nos permite pasar un poco más de tiempo juntos.

Recuerdo la imagen de Padme entrando a la habitación, un poco pálida, y temblando. Durante unos instantes pensé que quizá le había pasado algo, o que se encontraba mal, y me asusté. Luego me di cuenta que sostenía en una de las manos una de las tiras de test de embarazo, y aquellas primeras palabras salieron de su boca: “¡Es positivo!”.

Nos fundimos en un abrazo, un abrazo más tierno que nunca, el abrazo que quería decir te quiero, que quería decir por fin lo hemos conseguido después de tanto luchar, que intentaba asumir la noticia, que era verdad, que había pasado, que el tratamiento había funcionado, y, lo más importante de todo, que era posible, que efectivamente era posible conseguir un embarazo.

Es difícil describir la felicidad que sentimos tras esa noticia, nos invadió completamente.

Llamamos a Dexeus para informarles de la noticia, y planificamos una visita con el equipo de reproducción asistida, que nos programó una ecografía de control para lo que sería la semana 6 del embarazo.

Quedaban otras dos semanas de dulces nervios en las que no podíamos dejar de preguntarnos si todo estaba bien…

Infertilidad

IA 2

Después de las vacaciones todo se ve mejor. Y aunque nuestros intentos de conseguir un retoño no fructificaron durante las vacaciones (lo intentamos por el método diver, sin éxito), llegamos con las pilas cargadas para enfrentarnos a una nueva ronda y a otra inseminación artificial.

Los médicos prescribieron la misma dosis de Gonal-F (37,5 mUI) y el proceso fue prácticamente idéntico a de la IA 1, con la particularidad que una de las inyecciones tuvo que ser en una boda a la que estábamos invitados. Tuvimos que llevar la pluma de Gonal-F en una nevera portátil, y durante la fiesta, salir para hacer el pinchazo y luego volver. Parecíamos unos yonkis, menos mal que no nos paró la policia. Ponte tú a explicarles que no, que esas agujas son de FSH y que es para hacer crecer los folis. Ya me imagino al policía: “y encima borrachos! venga andando al cuartelillo!”.

Por suerte no vino ningún policía (y nosotros no bebemos alcohol así que eso tampoco era un problema) y ese día todo transcurrió sin problemas.

En uno de los controles ecográficos se vio que esta vez Padme tenía cuatro folículos de tamaño destacable, de los cuales dos eran buenos candidatos para la inseminación. Le prescribieron a Padme hacer un análisis de estradiol en sangre para descartar el riesgo de embarazo triple. Por suerte no hubo ese riesgo, aunque uno no puede parar de pensar que es curioso como no puede conseguir un embarazo de forma natural y al cabo de un tiempo le dicen que ojo, que hay que vigilar que no sean tres. La vida es bastante curiosa…

Cuando llegó el día de la inseminación, nuevamente 36 h después de la inyección de Ovitrelle, Padme esta vez se encontraba mejor, sin el dolor tan fuerte que tuvo en la primera IA, cosa que le hizo pensar que quizá algo había ido mal y quizá la ovulación se había producido antes y se nos había pasado la ventana de oportunidad.

Nuevamente obtuve la muestra de semen, y después de procesarla quedaron 53,48 millones de espermatozoides de grado 3, que era un 50% más que en la IA 1.

Y de nuevo vinieron las dos semanas larguísimas de betaespera en la que Padme no podía evitar fijarse en cada posible síntoma de embarazo y compararlo con lo que se podía leer en los foros: que si la hipersensibilidad a los olores, que si dolor de ovarios, que si dolor de pechos. La verdad es que ninguno de los síntomas es concluyente, ya que si fuera así, sería eso lo que se miraría en lugar de la presencia de ß-hCG en sangre o en orina. Así que sólo quedaba esperar…

Infertilidad

IA 1

Para el primer ciclo de Inseminación Artificial nos recetaron varios medicamentos, que luego pasarían a ser para nosotros tan conocidos como la aspirina o el ibuprofeno. A saber:

  • Gonal-F
  • Ovitrelle
  • Progesterona

Gonal-F es un medicamento a base de hormona FSH, cuya función es estimular el desarrollo folicular. Hace que los folículos que normalmente se producen en un ciclo natural de ovulación crezcan, y se suministra para asegurar que, cuando llega el momento de la inseminación (o fecundación in-vitro), haya un número suficiente de folículos de un cierto tamaño mínimo (18-20 mm).

Ovitrelle, más conocido en los foros de infertilidad como el rompefolis, es un medicamento a base de hormona hCG (gonadotropina coriónica humana) que justamente provoca que dichos folículos estallen, liberando así los ovocitos que contienen, y que en el caso de las IA descienden por las trompas de falopio como en un ciclo normal.

Una vez se ha hecho la inseminación, hay que tomar progesterona por vía vaginal, para reforzar el endometrio y favorecer la eventual implantación de un embrion.

En el caso de Padme la dosis recetada de Gonal-F fueron 37,5 mUI (hay una equivalencia entre las Unidades Internacionales y volumen del medicamento), que es la dosis mínima que se puede administrar.

Gonal-F se administra por vía subcutánea, es decir, hay que ponerse inyecciones. El medicamento viene presentado en una pluma que tiene forma de bolígrafo, con una ventana que indica la dosis del medicamento y una rueda que permite ajustar dicha dosis. También viene con distintas agujas para montar y desmontar cada vez. Hay que ponerse una inyección al día, siempre a la misma hora (en nuestro caso por la tarde, sobre las 20h, para asegurarnos que siempre se podía estar en casa).

Padme día a día, desde el tercer día del ciclo, se puso las inyecciones de Gonal-F. La admiro mucho. En la primera de las inyecciones casi me desmayo (sí, yo, que soy un tío sensible). Me recordó la escena de las inyecciones de la película Maybe Baby en la que Hugh Laurie se desmaya después de ponerle una de las inyecciones a su mujer (por cierto, recomiendo esa película).

En dos ocasiones hubo que ir a la clínica a hacer un control ecográfico para ver cómo crecían los folis de Padme, que al parecer lo hacían a buen ritmo. Llegado ese punto, le indicaron que debía ponerse la última inyección, de Ovitrelle, para producir la descarga ovárica (el rompefolis) y hacer la inseminación 36 h después de la inyección.

El día de la inseminación Padme se encontraba bastante mal, con un fuerte dolor de ovarios (producido probablemente por el efecto del Ovitrelle); fue muy valiente aguantando todo eso mientras yo sólo podía consolarla y estar a su lado.

Ese día tuve que obtener y entregar la muestra de semen que, después de ser procesada en el laboratorio, acabarían inseminando a Padme. En total fueron 36,94 millones de espermatozoides inseminados de grado 3 (es decir, los más móviles). Después de tener a Padme 15 minutos en reposo en la camilla de la consulta (la versión médica de hacer la cucaracha), nos mandaron para casa. Y a esperar las correspondientes dos semanas para saber si había funcionado.

Lo llamamos igual betaespera aunque en realidad el test de embarazo en el caso de la IA podía hacerse mediante un test casero en orina convencional y no mediante un análisis de hCG en sangre.

Después de esas dos semanas que se hacen larguísimas, y cuando digo larguísimas es que de verdad cuesta pensar en otra cosa que no sea intentar encontrar si hay algún signo de si ha funcionado o no, la regla volvió a hacer su aparición. No hubo embarazo. Esto era algo que podía pasar, pero que no queríamos que pasara. Nos habría encantado haber conseguido un embarazo a la primera. Pero no pudo ser.

Nos encontrábamos en mitad de agosto y teníamos planificadas unas vacaciones, con unos billetes de avión que compramos con la opción flexible para poderlos anular en caso de conseguir un embarazo. Pero no pudo ser, a pesar de que tanto Padme como yo habríamos cancelado ese viaje con mucho gusto. Así que nos fuimos de vacaciones, pensando en que a la vuelta quizá lo podríamos volver a intentar.