Infertilidad

Resultados del primer ciclo de FIV

Después de la punción del domingo 21 de mayo, venía la fase de espera en la que deberíamos saber cuántos de los 24 ovocitos que extrajeron eran maduros y cuántos pudieron fecundar.

Desde el lunes 22 y hasta el domingo 28, Padme debía administrarse progesterona por vía vaginal, tres veces al día, lo que creo que ha tenido en ella un efecto más adverso que el de las hormonas durante la fase de estimulación. Esto le ha provocado muchos malestares, hinchazón, dolor de pecho y algún que otro mareo. Aunque nunca podré sentir lo que siente ella físicamente, creo que es importante que nunca perdamos de vista que los tratamientos de fertilidad son invasivos y el efecto de las hormonas es fuerte (sin duda, más fuerte en el caso de FIV que de una IA).

El mismo lunes 22 recibimos una llamada de la clínica con nueva información. De los 24 ovocitos que extrajeron, 20 eran maduros, y esos fueron los que inseminaron. De estos, fecundaron 13.

La noticia nos decepcionó un poco. Imaginábamos que no todos los ovocitos serían maduros, sobre todo porque durante las ecografías llegaron a ver 17 folículos, y pensábamos que de esos 24 que extrajeron, probablemente algunos serían pequeños; por tanto saber que había 20 ovocitos maduros era algo que no nos sorprendió especialmente. No obstante, que solamente 13 de 20 consiguieran fecundar nos preocupó. Posteriormente el médico nos aclaró que es algo esperado, y que es normal que fecunden entre un 60% y un 70% (en nuestro caso se trataba de un 65%). Nos dijo que el número estaba bien y que en esa fase no había motivo para preocuparse. Pero nos preocupamos. El miércoles nos tendrían que llamar informándonos cuántos habían llegado al día +3.

La espera de lunes, martes y parte del miércoles fue larguísima, como suele pasar con estos procesos de reproducción asistida. Esperábamos en una mezcla de intentar seguir con la vida del día a día, con la ilusión que quizá las cosas fuesen bien, y con el miedo que quizá fuesen muy mal. Los dos nos intentábamos preparar para lo peor, para cuando quizá nos llamaran para decirnos que no había sobrevivido ninguno, que todo el esfuerzo había sido en vano.

No obstante no fue así. El miércoles 24 recibimos la llamada de la bióloga para informarnos que los 13 embriones habían aguantado hasta el día +3, y que se estaban dividiendo muy bien y sin fragmentos de células sueltos. Encontramos esta página donde se explica en qué consiste la fragmentación celular y lo ilustra con fotografías; parece ser que en algunos casos hay fragmentos de células que se rompen y se separan de la parte nucleada de la célula; cuanta más fragmentación hay, más inviable es el embrión. Nos dijeron que ese mismo día harían el corte mediante láser en la zona pelúcida, que posteriormente serviría para poder extraer de los embriones las células para llevar a cabo la biopsia.

Ahora nos quedaba otra larga espera, hasta el domingo 28. Los embriones estarían a día +5 el viernes, y se supone que ese día empezarían a entrar en el estadio de blastocisto. Nos dijeron que a medida que fueran llegando a ese estadio los irían biopsiando, y por eso nos llamarían el domingo (día +7), ya que puede ser que algunos tarden más a llegar a ese estadio (adicionalmente no es posible cultivar embriones más allá del día +7 con garantías de éxito, y tampoco legal).

El médico nos había dicho que el resultado hasta el momento estaba muy bien, que era un buen número de embriones a +3, y que era de esperar que aproximadamente sobreviviesen el 50% a +5, que serían los que podrían biopsiar. Estuvimos haciendo números, ya que nos recomendaron hacer el DGP con como mínimo 4 blastos, pero si saliera esa cantidad de blastos o inferior (o ninguno), probablemente repetiríamos el ciclo de estimulación para acumular embriones. Con 6 o más ya estábamos dispuestos a llevar a cabo el análisis DGP, y con 5 teníamos dudas, aunque quizá nos inclinábamos más a repetir otro ciclo de estimulación.

De nuevo más días de espera pensando en si nuestros embriones serían capaces de llegar hasta el estadio de blastocisto, cuántos se perderían por el camino y cuántos podrían biopsiar finalmente.

La llamada de la bióloga llegó el domingo por la tarde. Nos dijeron que pudieron biopsiar 11 embriones, y que ya estaban vitrificados y las muestras biopsiadas congeladas. Padme temblaba de emoción mientras oía esas palabras por teléfono y los dos nos fundimos en un abrazo de aquellos que quieren decir muchas cosas. Casi no nos lo podíamos creer, la mayoría habían resistido hasta +5, y ese era un número de embriones biopsiados más que suficiente para llevar a cabo el análisis DGP y, al menos por el momento, no plantearse otro ciclo de estimulación.

El lunes tuvimos una llamada de nuestro médico confirmando que efectivamente se trataba de buenas noticias, e informándonos que podía dar la orden para hacer el análisis DGP, cosa que aceptamos. De esta manera ganamos un poco de tiempo ya que el resultado del análisis tardará dos semanas. En la siguiente visita de control con el médico, que tenemos el próximo viernes 2 de junio, comentaremos los resultados y podremos programar la histeroscopia diagnóstica de Padme, que tenía que hacerse 3 meses después de la histeroscopia correctiva.

Estamos contentos. Cuando empezamos el ciclo de estimulación y se empezaron a ver 7 folículos no esperábamos que llegaríamos a esta etapa con 11 blastos vitrificados (nuestros frosties) y que podríamos estar ya en disposición de hacer el análisis DGP. Lógicamente aún quedará saber los resultados y cuántos de estos embriones serán sanos, pero por el momento el resultado es favorable y nos da un poco de esperanza.

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Infertilidad

Punción

Hoy culminaba la fase de estimulación del ciclo de FIV con la punción folicular a Padme. La fase de estimulación de este ciclo de FIV ha empezado despacio pero se ha ido animando progresivamente. Este ha sido el curso de acontecimientos:

Lunes 8 de mayo: Empezamos la fase de estimulación, con inyecciones de Gonal 150 UI) y Meriofert (75 UI).

Viernes 12 de mayo: Tenemos la primera visita de control de la estimulación. El nivel de estradiol es correcto pero el número de folículos, 7, es inferior al esperado. Nos suben la dosis de Gonal a 225 UI.

Domingo 14 de mayo: Un poco de alivio, ya que en el control ecográfico aparecen 11 folículos. Mantenemos las dosis de Gonal y Meriofert, y además añadimos Orgalutrán por las mañanas para evitar la ovulación espontánea.

Martes 16 de mayo: Aparecen 2 folículos más en el control ecográfico, lo que nos sitúa en 13 folículos, y eso nos aporta una pequeña dosis de tranquilidad.

Jueves 18 de mayo: Tenemos otro control en el que detectan 14 folículos, uno más. El médico nos indica que debemos hacer el próximo control el sábado 20 de mayo. No obstante, Padme recibe ese mismo día una llamada de la clínica indicando que, después de ver los resultados del análisis de estradiol, debemos acudir al día siguiente a realizar otro control.

Viernes 19 de mayo: El médico nos indica que la visita la tenemos el viernes y no el sábado porque detectaron en el último análisis de estradiol que el nivel ya no crecía. Según el médico, esto es indicativo que los ovarios ya han llegado a su máxima capacidad, por lo tanto tiene sentido programar la punción, y lo hacen para el domingo. Detectan 17 folículos en el control ecográfico, y le indican a Padme que esa misma noche, a una hora concreta, debe administrarse Ovitrelle para provocar la descarga ovárica al cabo de 36 horas. Por mi parte yo debo tomar un antibiótico a modo profiláctico. Padme ya no debe administrarse por lo tanto ninguno de los otros medicamentos (ni Gonal, ni Meriofert, ni Orgalutrán).

Sábado 20 de mayo: Tenemos una visita a la clínica para que nos den detalles e indicaciones acerca de cómo hacer el ingreso hospitalario para la punción. Nos indican muy claramente dónde tenemos que estar, a qué hora, y qué tenemos que traer. Padme deberá acudir a la punción en ayunas de 8h. Este día no tenemos ni control ecográfico ni de estradiol.

Finalmente hoy domingo 21 de mayo era el día previsto para la punción folicular. Llegamos a la clínica con mucha antelación, y después de hacer el ingreso hospitalario, nos dirigen a un box/habitación donde nos dan las instrucciones. Se llevarán a Padme en camilla y todo el procedimiento (anestesia, intervención y reanimación) durará aproximadamente una hora. Mientrastanto yo deberé obtener la muestra que posteriormente servirá para hacer el ICSI a los ovocitos recuperados, y avisar a la enfermera para que se la lleve al laboratorio donde la procesarán.

Así ha sido, se han llevado a Padme, he obtenido la muestra, se la he entregado en el correspondiente bote de plástico a la enfermera, y me he quedado en el box esperando. Ha sido una situación parecida al día en el que tuvieron que hacer el legrado de urgencia a Padme, pero esta vez me encontraba mentalmente más positivo; por supuesto mi mayor preocupación era que Padme estuviese bien y no hubiera ninguna complicación; pero también sabía que esto era una intervención relativamente común, y por supuesto sin la carga emocional que tenía, el día del legrado, el habernos enterado tan sólo hacía unas horas que habíamos perdido el embarazo. Esta vez era distinto, la intervención era un paso más, una nueva puerta de esperanza, un pequeño rayo de ilusión después de tanto tiempo.

Efectivamente al cabo de una hora de habérsela llevado, han devuelto a Padme a la habitación, con calmantes administrados a través de una vía, y despierta, aunque aún algo confusa por los efectos de la anestesia. Me he alegrado mucho de verla de nuevo y con buen aspecto. La enfermera le ha traído un almuerzo, y nos ha indicado que en unos minutos pasarían a informarnos la bióloga y el médico. Posteriormente, una vez se confirmase que Padme no tenía náuseas y que podía hacer pipí sin problemas (esto lo utilizan como referencia para saber si se han pasado los efectos de la anestesia), podríamos ir a casa.

Al cabo de unos minutos ha entrado la bióloga en la habitación, y nos ha dado una buena noticia que no esperábamos: han recuperado 24 ovocitos. Eran más de lo que pensábamos. Lógicamente, todavía no sabían cuántos eran maduros, pero en todo caso, según la bióloga, se trataba de un buen número. También nos ha entregado el espermiograma de la muestra que utilizarán para hacer el ICSI. Según la bióloga, el espermiograma está etiquetado con normozoospermia, y por lo tanto podría de facto utilizarse para hacer una FIV normal, sin ICSI, pero dado que en nuestro caso vamos a hacer DGP, aparentemente hay que hacer ICSI, ya que con FIV normal los espermatozoides se quedan adheridos al exterior del óvulo y esto altera el resultado de la prueba. Posteriormente he mirado el informe con detalle, y es el mejor espermiograma que he tenido, en términos absolutos: un 69,43% de movilidad a+b (la referencia es ≥32%), ojalá esto sea una buena señal.

La bióloga nos ha informado que mañana lunes 22 de mayo nos llamarán de la clínica para informarnos cuántos ovocitos se han podido fecundar (esto lo saben porque ven dos protonúcleos, masculino y femenino, en el interior de los ovocitos fecundados), y durante la semana (miércoles y viernes) nos irán llamando para informarnos de la evolución de los embriones. El fin de semana que viene ya sabremos cuántos (en caso de haberlos) han llegado al estadio de blastocisto y se han podido biopsiar. En ese momento se vitrificarán dichos embriones, se congelarán las muestras biopsiadas y tendremos que hacer otra visita a la clínica para decidir los siguientes pasos a seguir (analizar las muestras biopsiadas en caso de disponer de suficientes embriones, hacer otro ciclo de estimulación, o cualquier otro planteamiento).

Posteriormente ha pasado el médico, nos ha informado de los mismos datos que la bióloga, añadiendo instrucciones para la recuperación de Padme, e indicando que desde mañana deberá administrarse tres veces al día progesterona por vía vaginal hasta el próximo domingo, para controlar también la aparición de la próxima regla, y durante el día de hoy debe hacer reposo absoluto de cama.

Con muchísima cautela, estamos contentos. Hemos superado una etapa de este proceso, y de momento parece que, al menos en cuanto a número de ovocitos, la situación es favorable. Teniendo en cuenta que empezamos la estimulación con dudas acerca de si obtendríamos un buen número de ovocitos, a estas alturas estas dudas ya han quedado despejadas. Naturalmente ahora nos quedan momentos de nervios por delante, saber cuántos de estos ovocitos son maduros, cuántos se pueden fecundar y de éstos, cuántos embriones llegarán a blastocisto. Y de éstos, en caso que hagamos ya el análisis DGP, cuántos serán sanos. Un pasito más hecho.

Infertilidad

Segundo control: un poco de alivio

La infertilidad es una montaña rusa.

El viernes salimos del control de FIV preocupados porque habían visto 7 folículos pequeños después de cuatro días de estimulación, y, según el propio médico, se esperaban mayor cantidad dada la buena respuesta de Padme a la estimulación de las IAs.

Hoy salimos de la consulta con otra sensación, ya que en el control ecográfico han llegado a contar 11 folículos, con tamaños que oscilan entre los 15 mm y los 9 mm. Somos conscientes que puede que no todos estos folículos maduren, y que puede que no todos estos folículos contengan ovocitos, por no hablar de la calidad de los mismos, que habría que sumar a mis espermatozoides que dieron un resultado alterado en la prueba del FISH. Es por eso que tener una buena cantidad de folículos nos importa (y a quién no), porque nos deja con unas perspectivas un poco mejores para el tratamiento.

Incluyendo hoy, Padme debe ponerse otra inyección, esta vez por las mañanas, de Orgalutrán, que es un antagonista de la hormona liberadora de gonadotropinas. En esencia es un antirompefolis, una hormona que evita que se produzca la ovulación de forma espontánea (cosa que en este momento lógicamente no queremos que pase, porque esto lo queremos provocar de forma controlada, mediante Ovitrelle, para poder extraer los folículos el día de la punción), y mantener la dosis de 225 UI de Gonal-F y 75 UI de Meriofert. Es una campeona. Si ya de por sí los tratamientos conllevan una montaña de emociones, nervios, miedos y alegrías, a eso se añade la injerencia de las hormonas en el cuerpo de la mujer, que, en cantidades tan altas, tienen que hacer el proceso aún más duro.

En definitiva, hoy salimos de la consulta un poco más positivos; mañana lunes hablaremos con el médico que nos lleva el tratamiento (hoy no estaba) y nos indicará los pasos a seguir.

PS: Entre Padme y yo vamos a llamar al nuevo medicamento orangután. ¿Quién pone los nombres a los medicamentos? Parece que cojan una palabra relevante y luego añadan sufijos de medicamento, como ovi-trelle, o gon-al. Es como si a un analgésico para el dolor de cabeza lo llamasen Cabezol. Os dejo con una foto de un orangután, él también está de domingo.

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Un orangután (fuente: Wikimedia Commons)
Infertilidad

Preocupados tras la primera visita de control de FIV

Después de cuatro días de inyecciones de Gonal F y Meriofert, hoy teníamos la primera visita de control de la estimulación del ciclo de FIV-DGP. Padme debía hacerse un análisis de sangre para controlar el nivel de estradiol, así como una ecografía para observar el crecimiento de los folículos. Posteriormente teníamos una visita con el médico para valorar la situación.

En la ecografía de control han encontrado 3 folículos en el ovario derecho de Padme (el que tiene el quiste) y 4 folículos en el izquierdo, de tamaños alrededor de 7 mm. Según el médico, el valor de estradiol en sangre se encuentra en el rango alto, pero ciertamente es una cantidad de folículos inferior a la que esperábamos. Durante las dos inseminaciones artificiales la respuesta de Padme a la estimulación fue muy buena (la segunda IA tuvo riesgo de cancelarse por exceso de estimulación), y pensábamos que, de todo el ciclo de FIV, una de las cosas que no nos daría demasiados problemas sería conseguir un número suficiente de óvulos para fecundar.

Ahora tenemos dudas que esto sea así. Dicho esto, el médico nos ha hecho ver que se trata sólo del primer control y que en los siguientes se irá viendo cómo evoluciona. Nos ha cambiado las dosis de los medicamentos (subimos de 150 a 225 UI de Gonal F, y mantememos 75 UI de Meriofert) y esperamos que en el próximo control, que tenemos el domingo 14, la situación sea mejor.

Sea como sea, y a pesar de nuestra preocupación, cada paso cuenta, y viéndolo en positivo, tendremos una primera idea de lo que es hacer un ciclo de FIV, y si conseguimos ovocitos suficientes, también tendremos una idea de cuántos se pueden fecundar y, también si es el caso, cuántos blastocistos conseguimos. Una segunda ronda de estimulación + punción ya planea sobre nuestras cabezas, y se trata sólo del primer control…