Infertilidad

Y vosotros, ¿no os animáis?

Es una de las frases más odiadas entre las personas que tienen problemas para tener hijos y que están metidas en el mundo de los tratamientos de reproducción asistida. Solamente hace falta leer cualquiera de los blogs de #infertilpandy para darse cuenta que el asunto se repite.

Solo puedo hacer que sumarme al odio a dicha frase. Siempre se pronuncia desde la mayor de las inocencias, sin ninguna mala intención, pero también sin consciencia del impacto que puede llegar a tener. Se suele pronunciar en un entorno en el que dos o más parejas están compartiendo algún momento (una comida, por ejemplo) con sus hijos moviéndose por allí, o tomando el pecho, o cualquiera de las cosas que hacen los niños. Cuanto más caos provocan los niños (por ejemplo, dos llorando a la vez), más aumenta la probabilidad que, con una sonrisa condescendiente, uno de los progenitores pronuncie la frase:

¿Y vosotros, no os animáis?

Y servidor y servidora sólo pueden poner cara de merluzo y responder con una falsa sonrisa, un “heh”, o, a lo sumo, articulando un “ya veremos” que es la manera que tenemos ya aprendida para no responder a la pregunta sin dar mucha más información.

Cuando en realidad, por la cabeza están pasando otros pensamientos bien distintos alejados de lo superfluo de la respuesta:

Pues mira, la verdad es que estamos completamente animados, probablemente mucho más que tú, porque estamos haciendo un esfuerzo (emocional, físico, económico) que tú no has tenido que hacer para ver a tus retoños babeando en la mesa.

Que no tengamos hijos no significa que no queramos tenerlos, y preguntando consigues que todavía más seamos conscientes de este problema para el que no sabemos si existe solución, mientras lo trivializas reduciéndolo a una cuestión de “animarse”, como si esto fuese una decisión así de ligera sin ningún impacto en la vida.

Estamos intentando tener hijos desde antes que estuvieseis embarazados, hemos sufrido un aborto y la dureza de lo que eso significa, y probablemente nos sentimos padres desde hace mucho tiempo, a pesar de no haber visto cumplido nuestro sueño.

Una variante de esta frase es la que ya no inquiere por la voluntad o no de tener descendencia, sino que asume que la voluntad es afirmativa y pregunta la fecha prevista. ¿Y vosotros cuándo?

Ojalá pudiésemos contestar a esa pregunta, nada más quisiéramos que saber cuándo, o mejor dicho, si será alguna vez; lamentablemente para nosotros tener hijos no es una cosa que podemos planificar y decidir cuándo nos va bien, porque nos iría bien ahora mismo, hace un año, pero no puede ser. Por lo tanto lo máximo a lo que podemos aspirar es que sea alguna vez, y no sabremos cuándo.

No, nosotros somos unos egoistas inconscientes que sólo pensamos en vivir la vida y no nos planteamos tener hijos porque lo que queremos es disfrutar, salir de fiesta y vivir el sexo sin ningún tipo de compromiso ni vínculo para nosotros a largo plazo. Por eso cada vez que nos preguntas respondemos que “ya veremos”. Por eso sonreímos con los ojos titilando cuando te vemos feliz con tus hijos, mientras anhelamos que quizá nosotros podamos algún día estar en tu lugar.

¿Y vosotros, cuándo? ¿Cuando os culturizaréis un poco y leeréis acerca de los problemas de infertilidad que achacan a la sociedad? ¿No os animáis a escuchar, leer y comprender los testimonios de gente que tiene problemas que os podrían perfectamente haber tocado a vosotros?

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Visita antes de empezar el ciclo de FIV – DGP

El 28 de marzo tuvimos una visita con el médico de reproducción asistida con intención de prepararlo todo para empezar con el ciclo de FIV – DGP. Ya habían pasado casi 4 semanas desde la histeroscopia quirúrgica de Padme (nos habían dicho que debíamos esperar un mes antes de la visita).

Dado que a Padme le dijeron que debía hacerse otra histeroscopia (esta vez diagnóstica) después de 3 meses de la operación para asegurarse que todo estaba bien, nuestra principal duda era si se podría empezar el ciclo antes de esta histeroscopia, y qué ocurría en caso que alguna cosa estuviese mal con la nueva histeroscopia diagnóstica. Después de la visita nos quedó claro que podíamos empezar el ciclo de estimulación antes de la histeroscopia diagnóstica, y que si se encontrase alguna cosa mal en todo caso podía ser algo de septo que haría falta volver a quitar.

El doctor nos hizo un dibujo explicativo del ciclo, que básicamente consiste en:

  1. Esperamos hasta la siguiente regla.
  2. Durante 2-3 semanas, Padme toma anticonceptivos (Microdiol) para asegurarse que los ovarios se encuentran en una situación de “reposo”.
  3. En ese periodo, yo tendré que renovar mis analíticas de sangre.
  4. Posteriormente, durante 4 días, deberá inyectarse Gonal una vez al día para estimular el desarrollo folicular, y realizar un control ecográfico al cabo de estos 4 días.
  5. Posteriormente, durante 8-10 días serán 2 inyecciones al día (Gonal y Meriofert), para estimular el desarrollo y maduración folicular, con un control ecográfico y de sangre cada 1 o 2 días.
  6. Posteriormente habrá que administrar dosis de Orgaultran, que sirve para evitar que se produzca la descarga ovulatoria (es decir, que se rompan los folis).
  7. Eventualmente es posible (pero según el médico no seguro) que haya que administrar Ovitrelle (el ya clásico rompefolis) para provocar la descarga ovulatoria.
  8. Llegados a este punto, a Padme se le hará la punción, con anestesia, para extraer los foliculos y de ahí obtener los óvulos a fecundar. Ese mismo día yo deberé entregar la muestra; el día anterior deberé haber tomado un antibiótico. El día de la punción Padme deberá hacer reposo absoluto en la cama.
  9. El mismo día nos informarán de cuántos óvulos maduros se han podido obtener; ese día los óvulos se fecundan mediante inyección intracitoplasmática (ICSI) y nos informarán al día siguiente de cuántos óvulos se han podido fecundar.
  10. Durante 7 días los embriones se cultivan en el laboratorio hasta llevarlos al estadio de blastocisto.
  11. Al cabo de 7 días nos informarán de cuántos embriones han llegado al estadio de blastocisto; se biopsiarán, se vitrificarán los embriones y se congelará la muestra biopsiada.
  12. Si en este paso hemos conseguido un número insuficiente de embriones (menos de 4), habrá que esperar 2 semanas hasta la siguiente regla y podríamos empezar un nuevo ciclo de estimulación (sin anticonceptivos).
  13. Si en cambio hemos obtenido 4 embriones o más, se hará el análisis de la muestra biopsiada. Los resultados tardan unas 2 semanas; por lo tanto, con el inicio del siguiente ciclo ya sabremos cuántos embriones (si hay alguno) serán sanos y por lo tanto serán transferibles, y en ese ciclo se podrá hacer el transfer.

El médico nos entregó todas las recetas de los medicamentos, así como distintos documentos explicativos del proceso y un consentimiento informado para que firmemos que hemos entendido el proceso, los riesgos, y con algunas preguntas respecto a qué hacer con los embriones sobrantes una vez ya no los necesitemos para nuestro proyecto reproductivo. Hay 3 opciones (donarlos a otra pareja que los necesite, donarlos a la ciencia, o descartarlos), aunque la primera opción no es aplicable en nuestro caso porque se requiere que el material genético de los embriones sea menor de 35 años. En el consentimiento informado también hay que indicar si queremos que se repita el análisis DGP en el caso de embriones para los que el resultado del análisis no haya sido concluyente (que aparentemente es algo que puede suceder).

También obviamente salimos de la clínica con el presupuesto del tratamiento, que es de unos 8700 €, a los que hay que sumar unos 1500 € de medicamentos, con lo cual fácilmente nos vamos a los 11000€.

Si alguna vez tenemos un niño, con lo que habrá costado, más le vale que se coma las verduras, sino me va a oir.

Empezamos (de nuevo) un camino con una mezcla enorme de ilusión y de miedo; de ganas por conseguir nuestro sueño y de temor a que las cosas no vayan bien, de si conseguiremos tener suficientes embriones sanos y de si alguno de ellos conseguirá quedarse con nosotros.